BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Entre sueños derruidos
por carpetas venosas de tinte verde
lejos de las carreteras imbéciles
que penetran sin estupor las selvas.
Ignorando los cúmulos de vapor
donde se originan las nubes o los brazos,
por castillos indolentes donde se quiebran
parterres o flores.
Cerca de los hábitos negros con cadencia agreste
como un cuerpo sin alas que aprendiera soberanamente
a navegar, o lejos de esas tierras que perforan
las marmitas doradas de los óleos sagrados.
Sus labios, como en un macizo bancal
de granos de avena, o como ese mundo
que se derrumba como centeno sobre la hierba.
©
por carpetas venosas de tinte verde
lejos de las carreteras imbéciles
que penetran sin estupor las selvas.
Ignorando los cúmulos de vapor
donde se originan las nubes o los brazos,
por castillos indolentes donde se quiebran
parterres o flores.
Cerca de los hábitos negros con cadencia agreste
como un cuerpo sin alas que aprendiera soberanamente
a navegar, o lejos de esas tierras que perforan
las marmitas doradas de los óleos sagrados.
Sus labios, como en un macizo bancal
de granos de avena, o como ese mundo
que se derrumba como centeno sobre la hierba.
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