Poetita azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
SOBRE VIVIENDO EN EL VALLE DEL TERROR.
Era esa madrugada de horror,
cuando aquel perdido avión,
volaba sobre las nubes , solo con un motor
¡Oh , Dios mio! ¡ gritamos ! y sobre el hielo cayó.
Tal vez el destino sea ,solo sobreviví yo
¡Grite! en medio de tanta desolación.
¡Auxilio! ¡Por favor!Con mi húmero roto lleno de dolor,
me di vuelta, cuerpos destrozados ,humo, olor a carbón.
En aquella montaña encantada,
solo las hienas ,los lobos ,o los cuervos habitaban.
¡Imagina! ,ese hielo necrosaba mi carne,se desmembraba
¡Dios!, mencione al ver que mis heridas más sangraban.
Volví arrastrándome ,lentamente a la destrozada nave,
retazos de ropa ,un mechero de gas ,sirvieron de abrigo.
Con calma esperaba ,alguna brigada vendrá ¿Quien sabe?
O nadie nos buscara ,pensaba,mientras buscaba a mi amigo.
Han pasado ocho días,sin comida ,sin agua,
la boca se seca,la lengua se pone áspera,
débil y cansado ,ser presa de las bestias del campo,
no hay fuerzas,no hay lágrimas de llorar tanto.
Durante estos días, he caminado sobre el hielo violento,
el instinto ,el cerebro ,me impulsaba a no rendirme en este ambiente,
hostil y cruento ,entonces rodé por una y otra pendiente
Pensé; ¡Dios! Recógeme ;así no puedo seguir viviendo.
En cada segundo ,en cada minuto,recordaba de mi vida entera,
alucinaciones ,visión borrosa mi alma experimentaba,
mi estomago sin alimento se atrofiaba,los vómitos se apoderaba,
mientras los cuervos picotean mi piel arrugada y necrosada.
Era esa madrugada de horror,
cuando aquel perdido avión,
volaba sobre las nubes , solo con un motor
¡Oh , Dios mio! ¡ gritamos ! y sobre el hielo cayó.
Tal vez el destino sea ,solo sobreviví yo
¡Grite! en medio de tanta desolación.
¡Auxilio! ¡Por favor!Con mi húmero roto lleno de dolor,
me di vuelta, cuerpos destrozados ,humo, olor a carbón.
En aquella montaña encantada,
solo las hienas ,los lobos ,o los cuervos habitaban.
¡Imagina! ,ese hielo necrosaba mi carne,se desmembraba
¡Dios!, mencione al ver que mis heridas más sangraban.
Volví arrastrándome ,lentamente a la destrozada nave,
retazos de ropa ,un mechero de gas ,sirvieron de abrigo.
Con calma esperaba ,alguna brigada vendrá ¿Quien sabe?
O nadie nos buscara ,pensaba,mientras buscaba a mi amigo.
Han pasado ocho días,sin comida ,sin agua,
la boca se seca,la lengua se pone áspera,
débil y cansado ,ser presa de las bestias del campo,
no hay fuerzas,no hay lágrimas de llorar tanto.
Durante estos días, he caminado sobre el hielo violento,
el instinto ,el cerebro ,me impulsaba a no rendirme en este ambiente,
hostil y cruento ,entonces rodé por una y otra pendiente
Pensé; ¡Dios! Recógeme ;así no puedo seguir viviendo.
En cada segundo ,en cada minuto,recordaba de mi vida entera,
alucinaciones ,visión borrosa mi alma experimentaba,
mi estomago sin alimento se atrofiaba,los vómitos se apoderaba,
mientras los cuervos picotean mi piel arrugada y necrosada.
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