Sheyla
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo te consuelo y te beso cada herida
En los sueños
cierro los ojos
y te vuelvo a sentir.
Mientras tu llanto muerde la noche,
la sed calmas con cualquiera. Lo sé,
Y cuando llega el alba,
lloras mis besos
y te abrazas al recuerdo,
lo que te queda de mí
Huyes, cual fugitivo
escapando de mi sombra,
dando palos de ciego,
buscando una balsa que te salve del naufragio.
Yo sé, que estas asustado,
se qué lloras seguido,
-siempre te dio miedo la oscuridad-
y yo quiero salir corriendo y abrazarte,
besarte los ojos y quemarte los labios.
Pero, no estás, no estás, tu llanto tapó tus oídos
y me dejaste igual que vos,
-Sobreviviendo-
C.C
En los sueños
cierro los ojos
y te vuelvo a sentir.
Mientras tu llanto muerde la noche,
la sed calmas con cualquiera. Lo sé,
Y cuando llega el alba,
lloras mis besos
y te abrazas al recuerdo,
lo que te queda de mí
Huyes, cual fugitivo
escapando de mi sombra,
dando palos de ciego,
buscando una balsa que te salve del naufragio.
Yo sé, que estas asustado,
se qué lloras seguido,
-siempre te dio miedo la oscuridad-
y yo quiero salir corriendo y abrazarte,
besarte los ojos y quemarte los labios.
Pero, no estás, no estás, tu llanto tapó tus oídos
y me dejaste igual que vos,
-Sobreviviendo-
C.C
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