Kwisatz
Poeta asiduo al portal
CAPÍTULO 25
- Cuando escuché el apellido Hammond pensé que hablaría con el propio Frank Hammond, no con un don nadie a sus órdenes.
- Oh, vaya. Lamento su decepción Mr. Harris, pero me temo que deberá conformarse con mi humilde persona – replicó con falsa afectación Louis.
- No sé de qué tendría que hablar con un semi-homínido.
Una forzada sonrisa convertida casi en rictus se dibujó en la cara de Louis. Ese comentario le había molestado de veras. Se permitió mirar fijamente unos instantes a su interlocutor, grabando en la memoria su cara y prometiéndose que un día pagaría caro su desprecio. A continuación reanudó la conversación
- Como le iba a decir, debido a la delicada situación anímica de mi señor por la reciente muerte de su padre, ha considerado más apropiado que sea yo quien atienda a esta reunión.
- ¿Su delicada situación anímica? Quizá debería haberlo pensado mejor antes de mandarlo matar.
- Vaya, precisamente por eso mismo quería reunirme con usted. Alguien –Louis pronunció deliberadamente despacio la palabra mientras miraba fijamente a los ojos de Harris- ha ido difundiendo el rumor de que el desafortunado atentado sufrido por el difunto Harold Hammond fue orquestado por su propio hijo para hacerse con el control del imperio familiar.
- ¿Y no es acaso cierto?
- ¡Por favor, por supuesto que no! Frank respetaba y admiraba a su padre. Se trata sólo de un malicioso rumor interesado. Sería equivalente a afirmar que usted, Mr. Harris, contrató a un puñado de mercenarios para acabar con la vida de Hammond padre y luego achacar la muerte a la ambición de su hijo. De este modo, de un plumazo, desbancaría a su principal rival por la hegemonía de esta ciudad. ¡Qué idea más descabellada! ¿Verdad?
- ¿Está intentando insinuar que yo tengo algo que ver?
- ¡No, claro que no! Pero imagine que alguien sobornara a un grupo de mercenarios para que diera fe de semejante infamia.
- ¡Nadie daría credibilidad a la palabra de unos mercenarios!
- Seguramente. Pero la duda... La duda puede ser muy persistente... y es tierra abonada para la insidia. Una insidia que crearía fracturas internas y que posiblemente desembocaría en una guerra civil que nos haría vulnerables a otras ciudades. Y nosotros no queremos eso, ¿cierto?
- Cierto. Pero la muerte de Harold Hammond es un hecho al que hay que dar una explicación ¿Alguna sugerencia entonces?
- Sí. Creo que lo más sensato es considerar a Frank Hammond como el legítimo heredero de su padre y respetar el equilibrio de poderes actual.
- De acuerdo. Pero aun así queda por resolver la autoría de la muerte de Hammond.
- Oh, Mr. Harris, eso es muy evidente –Contesto con una cínica sonrisa Louis.
- ¿Ah, sí? ¿Y quién se supone que es nuestro sospechoso entonces?
- Saboteadores de otra ciudad.