Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Sofocante la tristeza
oprime todas tus vértebras,
reduce a polvo las ideas
y ahoga lentamente...
Arrastra a tu Ser, por suelos candentes
solo reconoces algún quejido,
que del pecho escapa
mientras ruedas entre los guijarros.
A veces cierras los ojos
y esperas el total retiro,
pero aún no es la hora...
te los abre el destino.
Deshidratados los miedos
se marchan vencidos,
pero vienen en su auxilio
el pánico.
Rosario de Cuenca Esteban
oprime todas tus vértebras,
reduce a polvo las ideas
y ahoga lentamente...
Arrastra a tu Ser, por suelos candentes
solo reconoces algún quejido,
que del pecho escapa
mientras ruedas entre los guijarros.
A veces cierras los ojos
y esperas el total retiro,
pero aún no es la hora...
te los abre el destino.
Deshidratados los miedos
se marchan vencidos,
pero vienen en su auxilio
el pánico.
Rosario de Cuenca Esteban