sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sol de ardor en bello ser de un amor
caminante en el ver de un ojo
que adentra su palpado en un mundo de cielo en rojo.
Besos de solo canción
que derrite sus labios en el mirar de una flor.
Se vuelve color
sin claro dolor,
vuelven sus andares
con gana y sabor.
Se vuelven sus huellas,
se hacen de primavera
su capa de pétalos
cristalizando el recuerdo
cuyo bello es su escrito natural.
Límpiame las manos
hazme caer flor de pelo
solamente en mis días
yo haré tu sueño eterno.
Cántame en las orillas
quiero ver tu aire
en la húmeda saliva
que viene a mi sueño.
Dame tu sonrisa
hazla de rima,
será música entre mis días.
Cuando llegue la luz de la amabilidad,
tú y yo
no haremos oscuridad
pues es como un juego de ajedrez
yo seré el peón que llegue a tus pies
reina del tablero
que tu rey ha muerto.
Ahora que estamos al borde del abismo
solo tú y yo
seguiremos en este juego
pues tu pones la corona
y yo el camino
que nunca perderá nuestro encuentro.
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