matilde rodriguez
Poeta recién llegado
Si cerraras las heridas de guerra fría acumulándose en tu pecho
Con tus ojos de mares inciertos llenándote las manos
O si vieras amaneceres, o risas, molinos, estrellas, desiertos y piratas
Mujer como pilares, como tierra roja, como galopante en las venas
Como pasión con manto, brújula en los bolsillos
Entonces serias una, como universo dolido, si, pero una
Con niños jugando y la luna meciéndote las piernas, serias llanto y te cantaría versos
Que de amores y muerte, de Dios y de música, de galaxias y más amores
Te llenaste los pasos
Y yo te veo, o te pienso y no te alcanzo, estiro y lloro
Y tú como guitarra mujer de colores, te escondes lejos
Como delfín o árbol
Como queriendo ser canción como queriendo ser poeta
Y me hueles a hogar con fuego, a risas, a hermana, a canto tierno
Como mil soles quemándome los ojos, como tormenta entonces, con selva y destierros del alma, mujer que de otra forma no podrías haberte formado, que de cuna y greda te moldearon las entrañas, y ya te amaba Dios entonces.
Y yo que construía puentes para ver si te veía, diseñaba noches, callaba la lluvia por tu pena de hombre grande, pero los vientos fueron violentos, y golpearon, de besos y llanto te arrancaron los brazos, y me quede como esperando, como queriendo ser pájaro para alumbrar tus días, pero mi voz era seca, como bala perdida en el pecho te llore perdones,
Mujer si supieras, si miraras y vieras cuando eres luz, cuando eres lucero
Cuando callas y ríes, o sueltas los limites, entonces grito a la patria larga por la lejanía, o extraño vernos construyendo montañas, o golpearte con abrazos de nostalgia, me cortaría las piernas por verte fabricar sonrisas, o daría mis ojos tristes por que vieras lo que veo
Pero en el olimpo hubo una fiesta y me quede jugando
Alrededor de tu sombra
O debajo de la tierra
Callaron entonces los océanos, los miedos, paro la luna de ser infiel de envidia por tu pies caminando senderos
pero como puede la luna ser sol?
Podría acaso llorar la risa, pido a Dios, le juro la vida a cambio de tu paz, pero nada
Será que mi voz es frágil? Quizás solo la tengo para luchar
No me pidas calma, ni actuar de frágil,
Mujer nos veremos un día eterno y con ángeles rondándote ya no habrá mas dolor
Te cantara el ruiseñor, y se abrirán las flores en constante primavera.
La vida es tan corta