A
absorto ganimedes
Invitado
Sola en tu habitación debes llorar,
te acompaña, acaso, el cadáver de una luciérnaga,
te desangras en sales, te degüellas
con el filo de tu propia mentira
Debes morir, ya no hay otra salida,
pues imaginarte es casi imposible,
solo inercia hace que aún te conjugues
en presente, siendo ya pretérita perfecta
Sueño con verte yacer en mi suelo,
para poder, por fin, soñarte entera,
tu cuerpo debe perecer para que tu recuerdo
se purifique en mis noches, en mis venas, en mi soledad
Y si egoísta te parece este sentir,
A solo algo te he de exhortar
incrusta en mis ojos plúmbeo puñal
para evitarme, así, observar este tormento.
En Tiresias perfecto me he de convertir,
veré en ti lo que no sucederá,
no será mío el yerro, tu te has de equivocar,
y así, pronto, cuenta te darás
que tus días sentido ya no tienen,
como los míos,
desde el instante en que te amé
te acompaña, acaso, el cadáver de una luciérnaga,
te desangras en sales, te degüellas
con el filo de tu propia mentira
Debes morir, ya no hay otra salida,
pues imaginarte es casi imposible,
solo inercia hace que aún te conjugues
en presente, siendo ya pretérita perfecta
Sueño con verte yacer en mi suelo,
para poder, por fin, soñarte entera,
tu cuerpo debe perecer para que tu recuerdo
se purifique en mis noches, en mis venas, en mi soledad
Y si egoísta te parece este sentir,
A solo algo te he de exhortar
incrusta en mis ojos plúmbeo puñal
para evitarme, así, observar este tormento.
En Tiresias perfecto me he de convertir,
veré en ti lo que no sucederá,
no será mío el yerro, tu te has de equivocar,
y así, pronto, cuenta te darás
que tus días sentido ya no tienen,
como los míos,
desde el instante en que te amé