Lirio Rojo
Poeta recién llegado
Ella me hace subir al cielo y con su desprecio me arroja a las llamas del infierno.
Ella con un beso me estremece y cuando me ignora me enloquece.
Cuando llega mi corazón se inquieta y cuando me dice adiós mi alma se va con ella.
Ella me quiere, yo a ella la amo.
Yo siempre la pienso, ella en mi no piensa tanto.
Yo por ella moriría y si algo malo me pasara, no sé si a ella le importaría.
Si ella se marchara, mi alegría con ella se iría.
Si un día decidiría alejarme, seguramente ella ni cuenta se daría.
Ella me hace reír y me hace llorar.
Ella me hace caer y también me ayuda a levantar.
He intentado dejarla de amar, pero esta tan adentro de mi pecho que de ahí no la puedo sacar.
Ella me ofrece su amistad, yo la acepto sin renegar, prefiero eso a no verla nunca más.
Me muero de celos cuando esta con alguien más, pero no tengo otra opción me los tengo que aguantar.
En esto se ha convertido mi vida, en ser feliz con las sobras que me da.
Cuando ella me regala un minuto de su tiempo, me siento como un niño con un regalo nuevo en navidad.
Tanto la amo que un minuto lejos de ella es una eternidad.
Trato de mostrar indiferencia y frialdad, pero cuando me doy cuenta que la trato de esa manera me siento muy mal.
No quiero verla sufrir, quiero que seas feliz; aunque a veces su felicidad me cause otra herida más, porque no es feliz conmigo sino con alguien más.
Alegría y dolor es lo que siento cuando estoy junto a ella; alegría porque cuando estoy con ella mi corazón se acelera y dolor porque no poderla besar me desespera.
La conocí un 11 de abril y desde ese día por ella enloquecí.
Ella,ella,ella,en este minuto la pienso y en el minuto siguiente también la pensare.
Ella es la primera mujer que he amado y si es la ultima no lo sé, solo sé que hasta el día de mi muerte la recordare...
Ella con un beso me estremece y cuando me ignora me enloquece.
Cuando llega mi corazón se inquieta y cuando me dice adiós mi alma se va con ella.
Ella me quiere, yo a ella la amo.
Yo siempre la pienso, ella en mi no piensa tanto.
Yo por ella moriría y si algo malo me pasara, no sé si a ella le importaría.
Si ella se marchara, mi alegría con ella se iría.
Si un día decidiría alejarme, seguramente ella ni cuenta se daría.
Ella me hace reír y me hace llorar.
Ella me hace caer y también me ayuda a levantar.
He intentado dejarla de amar, pero esta tan adentro de mi pecho que de ahí no la puedo sacar.
Ella me ofrece su amistad, yo la acepto sin renegar, prefiero eso a no verla nunca más.
Me muero de celos cuando esta con alguien más, pero no tengo otra opción me los tengo que aguantar.
En esto se ha convertido mi vida, en ser feliz con las sobras que me da.
Cuando ella me regala un minuto de su tiempo, me siento como un niño con un regalo nuevo en navidad.
Tanto la amo que un minuto lejos de ella es una eternidad.
Trato de mostrar indiferencia y frialdad, pero cuando me doy cuenta que la trato de esa manera me siento muy mal.
No quiero verla sufrir, quiero que seas feliz; aunque a veces su felicidad me cause otra herida más, porque no es feliz conmigo sino con alguien más.
Alegría y dolor es lo que siento cuando estoy junto a ella; alegría porque cuando estoy con ella mi corazón se acelera y dolor porque no poderla besar me desespera.
La conocí un 11 de abril y desde ese día por ella enloquecí.
Ella,ella,ella,en este minuto la pienso y en el minuto siguiente también la pensare.
Ella es la primera mujer que he amado y si es la ultima no lo sé, solo sé que hasta el día de mi muerte la recordare...