En la colina el joven centurión engalanado y orgullo observa su centuria:
Jóvenes jocosos, entrenan con espadas de palo las tácticas de combate, una y otra vez, se mueven como un gigante, como un solo cuerpo, un solo ser, con una sola cabeza y un único fin., las capas rojas volando, los cascos refulgiendo desafiantes, los escudos bien abrazados y las espadas de palo ensayando canciones de muerte.
Y ríen y juegan y cantan los reclutas mientras desfilan con orgullo, quieren ser soldados y lo serán.....
Y otro día irán a la guerra y entrarán en batalla y el centurión dirigirá el horror y los bañará en sangre, los hermanará con la muerte, los casará con el dolor y los prostituirá entregándolos al odio.
Entonces ....., los reclutas se harán soldados; portadores del estandarte del imperio que subyuga, que somete, que cercena e incendia, y las espadas de acero afilado hendirán el aire buscando corazones donde enterrarse, cuerpos de vida rebosante donde cortar, miembros gráciles para cercenar, y las capas manchadas de sangre.
Y tomarán la vida y darán la muerte, no importa: son soldados, asalariados de la muerte.
Danzarines destructores, compositores asesinos, músicos homicidas.
Heridos muchos, agotados otros , todos sucios y polvorientos garrapiñean junto a los buitres, los uno por el botín los otros por la carne.
Bonito oficio.....
Jóvenes jocosos, entrenan con espadas de palo las tácticas de combate, una y otra vez, se mueven como un gigante, como un solo cuerpo, un solo ser, con una sola cabeza y un único fin., las capas rojas volando, los cascos refulgiendo desafiantes, los escudos bien abrazados y las espadas de palo ensayando canciones de muerte.
Y ríen y juegan y cantan los reclutas mientras desfilan con orgullo, quieren ser soldados y lo serán.....
Y otro día irán a la guerra y entrarán en batalla y el centurión dirigirá el horror y los bañará en sangre, los hermanará con la muerte, los casará con el dolor y los prostituirá entregándolos al odio.
Entonces ....., los reclutas se harán soldados; portadores del estandarte del imperio que subyuga, que somete, que cercena e incendia, y las espadas de acero afilado hendirán el aire buscando corazones donde enterrarse, cuerpos de vida rebosante donde cortar, miembros gráciles para cercenar, y las capas manchadas de sangre.
Y tomarán la vida y darán la muerte, no importa: son soldados, asalariados de la muerte.
Danzarines destructores, compositores asesinos, músicos homicidas.
Heridos muchos, agotados otros , todos sucios y polvorientos garrapiñean junto a los buitres, los uno por el botín los otros por la carne.
Bonito oficio.....