ROSASBLANCAS
Poeta recién llegado
Sabrá el rumbo correcto
aquel pájaro que se desliza
audazmente en el firmamento?
Me pregunto, porque hace tiempo
el tormento que vivo
me ha sumergido
en un mar de locos desvarios.
Hoy, he visto el mismo otoño
dormirse tras mi ventana,
mientras el mismo invierno
del año pasado anunció su llegada.
Mira!, si habré perdido el sentido,
por un momento creí que eras tú.
Hasta que punto habré llegado
que en el abismo de tu ausencia
puedo percibir el contacto
intimo de tu presencia,
cual niña cándida que alucina
que el hecho de amarte
te vuelve inmortal.
Que triste manera de llegar al final,
un debate entre la soledad y la locura.
Sí, aunque carezca de lógica,
vivo para cuando despierte
de este cuento inerte
de quererte y no poder tenerte.
Ay, mi amor dondé estas?, dondé?.
Hoy desperté cn el mismo silencio de ayer.
Hece semanas no le doy la cara al espejo
tengo miedo de ver en lo que el dolor
me ha convertido.
Sin querer olvidarte, poco a poco,
una parte de mi se desvanece,
como una estrella fugaz
que se pierde en el horizonte.
Me debato a la deriva de la marea,
entre el canto persistente de tu voz
que retumba en mi mente
y el silencio que embarga
a esta mujer inconsciente
que no se resigna a perderte.....
aquel pájaro que se desliza
audazmente en el firmamento?
Me pregunto, porque hace tiempo
el tormento que vivo
me ha sumergido
en un mar de locos desvarios.
Hoy, he visto el mismo otoño
dormirse tras mi ventana,
mientras el mismo invierno
del año pasado anunció su llegada.
Mira!, si habré perdido el sentido,
por un momento creí que eras tú.
Hasta que punto habré llegado
que en el abismo de tu ausencia
puedo percibir el contacto
intimo de tu presencia,
cual niña cándida que alucina
que el hecho de amarte
te vuelve inmortal.
Que triste manera de llegar al final,
un debate entre la soledad y la locura.
Sí, aunque carezca de lógica,
vivo para cuando despierte
de este cuento inerte
de quererte y no poder tenerte.
Ay, mi amor dondé estas?, dondé?.
Hoy desperté cn el mismo silencio de ayer.
Hece semanas no le doy la cara al espejo
tengo miedo de ver en lo que el dolor
me ha convertido.
Sin querer olvidarte, poco a poco,
una parte de mi se desvanece,
como una estrella fugaz
que se pierde en el horizonte.
Me debato a la deriva de la marea,
entre el canto persistente de tu voz
que retumba en mi mente
y el silencio que embarga
a esta mujer inconsciente
que no se resigna a perderte.....