Juan Roldán
Poeta recién llegado
La soledad callada, tras su frontera fría,
y su oscuro latido, penumbra que dormía;
camino por su niebla, sin brújula ni día,
mas hallo en su silencio, la luz que no sabía.
La soledad desvela, la senda que latía,
y en su quietud me entrega, la paz que no pedía;
me nombra sin temores, con limpia cortesía,
y en su rumor de fondo, renace mi valía.
y su oscuro latido, penumbra que dormía;
camino por su niebla, sin brújula ni día,
mas hallo en su silencio, la luz que no sabía.
La soledad desvela, la senda que latía,
y en su quietud me entrega, la paz que no pedía;
me nombra sin temores, con limpia cortesía,
y en su rumor de fondo, renace mi valía.