En nombre del viento
Poeta recién llegado
Es más que una taza de café
a las cuatro de la mañana
para mantenerse despierto
y a las seis madrugar.
Es más que sentirse solo
o acompañado da igual
sentarse en medio de la calle
como forastero en la ciudad.
Vivir en una casa sin dueño
intentando cambiar el destino
por más que uno acorta el camino
siempre se pierde más.
Es descubrir que no hay asesino de la noche
uno mismo se mata poco a poco
y deja pasar los minutos
con la ironía de sufrir más.
Terminar escuchando el agua que cae
viendo mil caras que no existieron
despreciando casi todo el tiempo.
Es amar a las rameras por las tardes
sentir que no eres una persona normal
no tener identidad sintiéndose perseguido
un cuartel que te recluta sin piedad.
Es dormir para levantarse
y seguir dormido.
Es caminar con un pie amarrado
y volverlo a intentar.
Escribir para la soledad es algo tan vacío
que no suele tener final.
a las cuatro de la mañana
para mantenerse despierto
y a las seis madrugar.
Es más que sentirse solo
o acompañado da igual
sentarse en medio de la calle
como forastero en la ciudad.
Vivir en una casa sin dueño
intentando cambiar el destino
por más que uno acorta el camino
siempre se pierde más.
Es descubrir que no hay asesino de la noche
uno mismo se mata poco a poco
y deja pasar los minutos
con la ironía de sufrir más.
Terminar escuchando el agua que cae
viendo mil caras que no existieron
despreciando casi todo el tiempo.
Es amar a las rameras por las tardes
sentir que no eres una persona normal
no tener identidad sintiéndose perseguido
un cuartel que te recluta sin piedad.
Es dormir para levantarse
y seguir dormido.
Es caminar con un pie amarrado
y volverlo a intentar.
Escribir para la soledad es algo tan vacío
que no suele tener final.