kalkbadan
Poeta que considera el portal su segunda casa
SOLEDAD
Amanecí sin ti con alma hueca
sintiendo las punzadas de los besos
de la lluvia al chocar contra mis huesos;
callada, mi esperanza se deseca.
El mundo y yo, mediando una ventana
translúcida y volátil, insonora;
su cara opaca hasta el silencio ignora,
y en su cara de luz, mi llanto mana.
El destello del alba está lisiado
infausta alumbra apenas mi trinchera
y para colmo, el ánimo nublado...
Las hojas tiemblan su postrera espera;
otoño: pediré un favor prestado,
¡lléname un cielo azul de primavera!
Kalkbadan
Madrid, octubre 2010
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