Llego a casa y me inunda el silencio,
llego y nadie me está esperando
para darme un beso y un abrazo.
La cena no está sobre la mesa
mas nadie hay que la prepare
al igual que lo hacías tu.
Cuando me meto en la cama,
no tengo a quien dar las buenas noches.
Si me despierto llorando,
no hay nadie ahí que me consuele.
Y al levantarme, por la mañana,
tampoco tengo a quien abrazar
ni a quien desear los buenos días.
Desde que tú te marchaste,
No tengo ya nada de todo eso,
mas tengo otras cosas que te olvidaste
Te llevaste la felicidad y el amor
pero se te olvidó recoger la pena y el dolor
aún así, la soledad que aquí dejaste es lo peor