Cesar Cabello Araya
Poeta recién llegado
Llegas a mi presencia escondida tras quimeras,
destruyendo mil fantasías, sueños y alegrías,
recogiendo lágrimas por debajo de la tierra,
ocultando pensares de la vida y su eterna agonía.
No me dejes, que mi alma a tu presencia se aferra.
Recuerda mi dolor por los caminos recorridos,
que las distancias a mi amor han ahuyentado,
lágrimas en mis ojos cansados ya no quedan,
incítame a quedarme, a vivir contigo a tu lado.
No me dejes, has que mis sueños no se pierdan.
Eres mi castigo o mi premio a mi vida aprisa vivida,
despacio te conviertes en mi sombra, en mí pasado,
estas todo el día, y en toda hora junto a mi verdad,
a pesar de estar solo, contigo me siento acompañado.
No me abandones ahora, no me dejes solo, soledad.
destruyendo mil fantasías, sueños y alegrías,
recogiendo lágrimas por debajo de la tierra,
ocultando pensares de la vida y su eterna agonía.
No me dejes, que mi alma a tu presencia se aferra.
Recuerda mi dolor por los caminos recorridos,
que las distancias a mi amor han ahuyentado,
lágrimas en mis ojos cansados ya no quedan,
incítame a quedarme, a vivir contigo a tu lado.
No me dejes, has que mis sueños no se pierdan.
Eres mi castigo o mi premio a mi vida aprisa vivida,
despacio te conviertes en mi sombra, en mí pasado,
estas todo el día, y en toda hora junto a mi verdad,
a pesar de estar solo, contigo me siento acompañado.
No me abandones ahora, no me dejes solo, soledad.