cristina bajo
Poeta asiduo al portal
Mi soledad
no se nutre de tu ausencia
como mucho la envenena.
Mi soledad nace
tan solo de mi misma,
se recrea en su abandono
y se perpetua como valor eterno.
No obstante a veces ni siquiera hiere,
sólo se expande
haciéndome más yo
frente a un mundo frenético
y acomplejado.
Entonces la amo,
deseo sumergirme en su cálido abrazo
para revestirme de mi tiempo.
Cuando te alejas de mí
pero yo respiro esta calma
puedo convivir con las horas
sin ansiar destruirlas,
al quemarlas
te aproximan.
Por eso te estaré esperando
sabiendo que tu vuelta
es sin reproches
simplemente es un guiño
desprevenido del tiempo.
no se nutre de tu ausencia
como mucho la envenena.
Mi soledad nace
tan solo de mi misma,
se recrea en su abandono
y se perpetua como valor eterno.
No obstante a veces ni siquiera hiere,
sólo se expande
haciéndome más yo
frente a un mundo frenético
y acomplejado.
Entonces la amo,
deseo sumergirme en su cálido abrazo
para revestirme de mi tiempo.
Cuando te alejas de mí
pero yo respiro esta calma
puedo convivir con las horas
sin ansiar destruirlas,
al quemarlas
te aproximan.
Por eso te estaré esperando
sabiendo que tu vuelta
es sin reproches
simplemente es un guiño
desprevenido del tiempo.