federico romanfou
Poeta recién llegado
en el silencio que me transporta
la luz rutilante de los astros azules
que enfrían mi esperanza,
encuentro por fin mi soledad,
aquella misma que se había extinguido
con el delicado abrazo de tus palabras
que hoy hacen sentir aun mas inmenso el recuerdo
por que mis labios no te alcanzan,
te buscan mis brazos acompañados del rocío del alma cristalina
que intenta alcanzar tus caderas con su intención vacía
solo logro sentir aun mas mi soledad
esa que se acompaña de mi aliento
que apagado en un susurro
intenta contarle al corazón de los pasos
que no encuentra al buscar tu rostro
mi conciencia cierra los ojos
para no ver mas esa soledad
y solo encuentra los pequeños rastros del sentimiento
que a viajado hasta mis ojos y convertidos en un mar
no logran emulan tus miradas,
ahora solo se sentir mi soledad,
que rosa cada intención de mi piel
solo se tomar mi soledad,
que envenena al corazón con su vacío
solo se llorar mi soledad
que llena mi mundo de otra vez de ti.
la luz rutilante de los astros azules
que enfrían mi esperanza,
encuentro por fin mi soledad,
aquella misma que se había extinguido
con el delicado abrazo de tus palabras
que hoy hacen sentir aun mas inmenso el recuerdo
por que mis labios no te alcanzan,
te buscan mis brazos acompañados del rocío del alma cristalina
que intenta alcanzar tus caderas con su intención vacía
solo logro sentir aun mas mi soledad
esa que se acompaña de mi aliento
que apagado en un susurro
intenta contarle al corazón de los pasos
que no encuentra al buscar tu rostro
mi conciencia cierra los ojos
para no ver mas esa soledad
y solo encuentra los pequeños rastros del sentimiento
que a viajado hasta mis ojos y convertidos en un mar
no logran emulan tus miradas,
ahora solo se sentir mi soledad,
que rosa cada intención de mi piel
solo se tomar mi soledad,
que envenena al corazón con su vacío
solo se llorar mi soledad
que llena mi mundo de otra vez de ti.