Luis Gabriel
Poeta recién llegado
Soledad.
Un estrepitoso silencio
bullisiosamente inaudible,
un pensamiento imposible
de un pago sin precio.
Las camas desordenadas
¡cuanta ropa amontonada!
muchas diversiones olvidadas,
¡que triste está mi mirada!
Solo algunos recuerdos vagos
al compás de fantasmales sombras
en un sueño de horribles estragos
donde la cruel tortura deja sobras.
Se hacen largos los minutos
que no conocen la piedad
y hacen mi mundo diminuto.
No puedo escapar de la soledad.
Un estrepitoso silencio
bullisiosamente inaudible,
un pensamiento imposible
de un pago sin precio.
Las camas desordenadas
¡cuanta ropa amontonada!
muchas diversiones olvidadas,
¡que triste está mi mirada!
Solo algunos recuerdos vagos
al compás de fantasmales sombras
en un sueño de horribles estragos
donde la cruel tortura deja sobras.
Se hacen largos los minutos
que no conocen la piedad
y hacen mi mundo diminuto.
No puedo escapar de la soledad.