Kuko Vanni
Poeta recién llegado
Soledad, sabemos, no ha de retornar,
para qué intentar entonces, una vez más
sus ojos de mundo, sus labios cantores,
su sonrisa leve, y tantas otras cosas.
Para qué volverla a amar.
para qué intentar entonces, una vez más
sus ojos de mundo, sus labios cantores,
su sonrisa leve, y tantas otras cosas.
Para qué volverla a amar.
Que no te importe su ausencia,
que no puede ser más grande;
cuántas ausencias fueron grandes
en un primer momento.
que no puede ser más grande;
cuántas ausencias fueron grandes
en un primer momento.
Siente, hoy, su voz que calla, que no te importe,
acuéstate serena, y descansa sobre su silencio.
acuéstate serena, y descansa sobre su silencio.