Credenda
Poeta recién llegado
Soledad
Cuando llega la noche, acaricias mis piernas, muslos y con tus labios de viento me das un beso, y pareces decirme: ―aquí estoy―. Te abrazo con fuerza porque de nuevo estás conmigo. Tu fiel silencio arrulla mi sueño ha llegado la mañana y sigues a mi lado. Salgó a la calle, alguien se acerca y dice:
― ¡Pero qué linda se ve hoy!―. Yo, sólo sonrió. Al ir caminando la gente sigue saludándome Tú sueltas mi mano y sin razón alguna desapareces.
Cuando llega la noche, acaricias mis piernas, muslos y con tus labios de viento me das un beso, y pareces decirme: ―aquí estoy―. Te abrazo con fuerza porque de nuevo estás conmigo. Tu fiel silencio arrulla mi sueño ha llegado la mañana y sigues a mi lado. Salgó a la calle, alguien se acerca y dice:
― ¡Pero qué linda se ve hoy!―. Yo, sólo sonrió. Al ir caminando la gente sigue saludándome Tú sueltas mi mano y sin razón alguna desapareces.