RAMIPOETA
– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"
SOLEDAD
En donde te escondiste soledad, te estoy buscando,
¿Estás acaso triste, como yo abandonado?
Cuando estábamos juntos ¿Lo recuerdas?
Penas y sufrimientos compartimos,
la mano a la miseria se la dimos,
en un rincón helado del silencio, solos,
alejados del egoísmo y la desidia,
testigos mudos fuimos, de nuestra cobardía,
cobardía de ser cualquier momento,
heridos por la flecha mordaz de la falsía,
cobardía que ha profanado el pensamiento.
Volvieron a vencerme los temores
de alguna incomprensible compañía,
a quien ofrecer deba y en derroche pleitesía,
por recibir a cambio las migajas,
migajas de un amor, que busca abrigo.
Amiga soledad, te estoy buscando,
no quiero someterme como ayer
al capricho mordaz de la ignominia,
ábreme el cuarto de tu stand vacío,
tengo miedo al dolor de ser burlado.
Tengo miedo de ser abanderado
del delito de amar…sin ser amado.
Querida soledad, amiga mía,
te ruego por favor…¡Dame tu lecho!
Me hace falta una dulce compañía,
las sombras de la noche por asalto
me toma y confieso…tengo miedo,
despertar el corazón deshecho.
Ramiro Ponce P.
En donde te escondiste soledad, te estoy buscando,
¿Estás acaso triste, como yo abandonado?
Cuando estábamos juntos ¿Lo recuerdas?
Penas y sufrimientos compartimos,
la mano a la miseria se la dimos,
en un rincón helado del silencio, solos,
alejados del egoísmo y la desidia,
testigos mudos fuimos, de nuestra cobardía,
cobardía de ser cualquier momento,
heridos por la flecha mordaz de la falsía,
cobardía que ha profanado el pensamiento.
Volvieron a vencerme los temores
de alguna incomprensible compañía,
a quien ofrecer deba y en derroche pleitesía,
por recibir a cambio las migajas,
migajas de un amor, que busca abrigo.
Amiga soledad, te estoy buscando,
no quiero someterme como ayer
al capricho mordaz de la ignominia,
ábreme el cuarto de tu stand vacío,
tengo miedo al dolor de ser burlado.
Tengo miedo de ser abanderado
del delito de amar…sin ser amado.
Querida soledad, amiga mía,
te ruego por favor…¡Dame tu lecho!
Me hace falta una dulce compañía,
las sombras de la noche por asalto
me toma y confieso…tengo miedo,
despertar el corazón deshecho.
Ramiro Ponce P.
Última edición: