Siento un vacío en el alma,
Clamo a Dios y él no está.
El desafecto a los hombres
me hace ser antisocial,
he invento un mundo de sueño
para poder escapar.
¿Cuánto tengo que sufrir?
¿para que él, me pueda ayudar?
Tal vez se quedo dormido
y no pudo despertar.
No quiero creer en alguien
que no le veo su faz.
Solo por el temor
que no me pueda salvar,
ni en milagros que no he visto,
ni en promesas que no va.
Mi visión de la vida
es retorcida y abstracta,
las pinceladas que doy
son solo negras o blancas.
Con esta anomalía
solo quiero resaltar;
las limitaciones de la vida
y la falta de libertad.
Marlene.