Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Soledad
Compañera
de amable quietud,
cárcel
de mi transparencia,
agazapada entre sombras,
dueña de mis secretos,
atalaya de la mirada
de mis pensamientos,
convives con la razón
rezumas, con mi dolor;
Virtuosa del silencio,
dama de la algarabía,
abrázame en las noches
tristes y sugerentes
de la melancolía,
donde vivo en soledad
los sueños que soñé,
en mis pesadillas;
Alas de barro y cristal
protegen nuestro espacio
ahuyentan los temores
fortalecen mi espíritu,
¡y tú!,
viajera del tiempo
eres esclava del gentío
de la rutina perezosa,
de los olvidados.
Autor: Ángel San Isidro
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