Yacosta
Poeta recién llegado
Soledad
Deseo de soledad, capricho pasajero,
necesidad que olvido
cuando la escucho
en la puerta
o se aferra a mi cuello
y me atormenta con la mirada;
con esa seguridad en los ojos
que me hace odiarla, y la culpo,
mas no se defiende, no reclama,
aprovecha la falta de voluntad,
se alimenta de impaciencia.
Ya no la quiero, justo ahora que es mía,
como un castigo merecido
por esta inconformidad
siento su presencia en todo el cuerpo
no sé cómo ahuyentarla maldiga la vida, la muerte, a ella,
creo que me perdona,
aún sigue conmigo.
Deseo de soledad, capricho pasajero,
necesidad que olvido
cuando la escucho
en la puerta
o se aferra a mi cuello
y me atormenta con la mirada;
con esa seguridad en los ojos
que me hace odiarla, y la culpo,
mas no se defiende, no reclama,
aprovecha la falta de voluntad,
se alimenta de impaciencia.
Ya no la quiero, justo ahora que es mía,
como un castigo merecido
por esta inconformidad
siento su presencia en todo el cuerpo
no sé cómo ahuyentarla maldiga la vida, la muerte, a ella,
creo que me perdona,
aún sigue conmigo.