Alguien que escribe
Poeta recién llegado
La soledad esta hecha de abismos,
de cometas arrebatados por el viento,
de huecos en la arena en donde no hay nadie,
de soles desperdiciados en atardeceres olvidados,
del recuerdo y de la pena de todo aquello que jamás vuelve.
La soledad, amiga de la melancolía y prima de la madrugada hambrienta.
Las dos entonan melodías en tonos agudos cuando la pena es llana, y grave cuando es sombría.
La soledad es la muerta pálida, ansiosa memoria desdichada.
La soledad duele, cuando todo hace falta, cuando todos son fantasmas danzando al rededor, sin cansancio, sin clemencia ni piedad.
La soledad es de aquel que no se encuentra, de aquel que despierta y no se encuentra las manos ni las ganas.
La soledad es la mordaza de un ángel malicioso, que con su bella cara te despoja de tu alma.
La soledad es de los necesitados.
Río demente de ojos, que nadan sin ver nada entre piel desnuda que siente sin sentir nada porque aquí donde es nada, nada pasa.
La soledad de las moscas y el verano muerto aun cuando el sol te calienta los huesos, el frío y las ganas.
La soledad del nunca, sin luz al final.
La soledad del mañana.
de cometas arrebatados por el viento,
de huecos en la arena en donde no hay nadie,
de soles desperdiciados en atardeceres olvidados,
del recuerdo y de la pena de todo aquello que jamás vuelve.
La soledad, amiga de la melancolía y prima de la madrugada hambrienta.
Las dos entonan melodías en tonos agudos cuando la pena es llana, y grave cuando es sombría.
La soledad es la muerta pálida, ansiosa memoria desdichada.
La soledad duele, cuando todo hace falta, cuando todos son fantasmas danzando al rededor, sin cansancio, sin clemencia ni piedad.
La soledad es de aquel que no se encuentra, de aquel que despierta y no se encuentra las manos ni las ganas.
La soledad es la mordaza de un ángel malicioso, que con su bella cara te despoja de tu alma.
La soledad es de los necesitados.
Río demente de ojos, que nadan sin ver nada entre piel desnuda que siente sin sentir nada porque aquí donde es nada, nada pasa.
La soledad de las moscas y el verano muerto aun cuando el sol te calienta los huesos, el frío y las ganas.
La soledad del nunca, sin luz al final.
La soledad del mañana.