Cristi
Poeta fiel al portal
[center:7932038cb8]Cómo quisiera desprenderme de ti...
Pero por más que lo intento, no lo consigo.
Día y noche, ahí estás tú...
Como siempre... esperándome.
Quiero escapar de ti y me persigues
Te has convertido en mi sombra...
Allá donde voy, me encuentras, me atrapas
Me arañas y me acompañas...
¿No te das cuenta que no te quiero?...
Que no quiero dormir contigo...
Que no quiero despertar y verte...
¿No te das cuenta que te odio y te maldigo cada vez que te siento?
No quiero que me abraces, siento frío cuando lo haces...
No quiero que me mires, me molesta tu mirada fría y distante...
No quiero que me hables, tu silencio, me duele y me hiere...
Y sigues ahí, siempre conmigo...
Conoces mi presente...
Y sabes de mi pasado tanto como yo...
Por eso te pido... tú que puedes... que...
Si algún día lo ves, háblale de mí...
Dile que le sigo amando como el primer día que le vi...
Háblale de mí...
Dile que mis ojos no dejan de buscarlo...
Que mis manos aún sienten que algún día podrán acariciarlo...
Que mis esperanzas aún no mueren y que mis labios no dejan de pronunciar su nombre.
Cuéntale...
Que me has visto llorar, que no es la primera vez que lo hago...
Que por las noches, al dormir, sigo soñándole...
Y que en sueños, le miro, le abrazo, le beso, le amo...
Háblale de mí... jamás dejes de hacerlo...
Pues así sabré, que a través tuyo, él pensará en mí...
Dile que mi mundo es distinto si él no está...
Y dile... que me acompañarás hasta que él decida regresar.
Dile que estaré aquí por él y para él, y que si no regresa...
Siempre le pensaré, que será motivo de mis alegrías y de mis tristezas, pero sobre todo dile...
Que siempre, siempre, será mi mejor momento.
Háblale de mí...amiga mía...háblale de mí y no permitas que se olvide de mí...
Quizá, ahora, ... de momento, y sólo de momento deba acostumbrarme a ti.
Gracias, amiga soledad.
Cris, Junio del 2005
Pero por más que lo intento, no lo consigo.
Día y noche, ahí estás tú...
Como siempre... esperándome.
Quiero escapar de ti y me persigues
Te has convertido en mi sombra...
Allá donde voy, me encuentras, me atrapas
Me arañas y me acompañas...
¿No te das cuenta que no te quiero?...
Que no quiero dormir contigo...
Que no quiero despertar y verte...
¿No te das cuenta que te odio y te maldigo cada vez que te siento?
No quiero que me abraces, siento frío cuando lo haces...
No quiero que me mires, me molesta tu mirada fría y distante...
No quiero que me hables, tu silencio, me duele y me hiere...
Y sigues ahí, siempre conmigo...
Conoces mi presente...
Y sabes de mi pasado tanto como yo...
Por eso te pido... tú que puedes... que...
Si algún día lo ves, háblale de mí...
Dile que le sigo amando como el primer día que le vi...
Háblale de mí...
Dile que mis ojos no dejan de buscarlo...
Que mis manos aún sienten que algún día podrán acariciarlo...
Que mis esperanzas aún no mueren y que mis labios no dejan de pronunciar su nombre.
Cuéntale...
Que me has visto llorar, que no es la primera vez que lo hago...
Que por las noches, al dormir, sigo soñándole...
Y que en sueños, le miro, le abrazo, le beso, le amo...
Háblale de mí... jamás dejes de hacerlo...
Pues así sabré, que a través tuyo, él pensará en mí...
Dile que mi mundo es distinto si él no está...
Y dile... que me acompañarás hasta que él decida regresar.
Dile que estaré aquí por él y para él, y que si no regresa...
Siempre le pensaré, que será motivo de mis alegrías y de mis tristezas, pero sobre todo dile...
Que siempre, siempre, será mi mejor momento.
Háblale de mí...amiga mía...háblale de mí y no permitas que se olvide de mí...
Quizá, ahora, ... de momento, y sólo de momento deba acostumbrarme a ti.
Gracias, amiga soledad.
Cris, Junio del 2005
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