XANA
Poeta fiel al portal
Vinieron a encontrarse tu soledad y la mía,
vinieron a encontrarse
como se encuentran el agua del mar y de los ríos.
Nada sabías de mí,
en cambio yo de ti todo desconocía.
No me digas tu nombre,
guarda, ahora, silencio,
voy a llamarte brisa, brisa de mar adentro.
Olvida las palabras, tienta en la oscuridad,
que converse tu tacto
allí donde arde mi pecho, nido de mis silencios;
no hallarás amor,
mas si la bienvenida de un tímido consuelo.
Vinieron a encontrarse tu soledad y la mía,
vinieron a encontrarse
cuando ya habían descendido las aguas del deseo;
tu descosías la vida buscando sus secretos,
mientras a mí iba royéndome los quebrantados huesos.
vinieron a encontrarse
como se encuentran el agua del mar y de los ríos.
Nada sabías de mí,
en cambio yo de ti todo desconocía.
No me digas tu nombre,
guarda, ahora, silencio,
voy a llamarte brisa, brisa de mar adentro.
Olvida las palabras, tienta en la oscuridad,
que converse tu tacto
allí donde arde mi pecho, nido de mis silencios;
no hallarás amor,
mas si la bienvenida de un tímido consuelo.
Vinieron a encontrarse tu soledad y la mía,
vinieron a encontrarse
cuando ya habían descendido las aguas del deseo;
tu descosías la vida buscando sus secretos,
mientras a mí iba royéndome los quebrantados huesos.