Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hice votos durante las horas y al bordear
abandonamos cenizas llenas y besos al ojo
de la tormenta.
Habíamos viajado entre los sueños
convergiendo en el leve peso vulnerable
mire de reojo el mundo incomprensible,
la opacidad interpuso la penosa sombra,
la ansiosa tonalidad, la condena falsa,
la condena irreal que te condena, eras
irreal y me complace; ser irreal, inconsistente...
inconsistentes módulos de algo incierto de
algo fatal que nos posee, de algo determinante
es ser inexistente... El tiempo del despertar no
está contigo ¿ adónde fue el rayo de tu poniente?
¿ adónde descansan tus muslos arcanos?
¿Adónde reposan las libélulas de manos
ansiosas? ¿ adónde, amor adónde?
Te hallo en los sonidos de las flautas y en
lo rápidos acordes pero déjame ir, déjame
perder en los escombros de las montañas...
Sobre las nubes reposas.
los pájaros y las cotorras lanzan chillidos,
unas hojas inesperadas brotan de la tierra
celeste, embriones fecundadores, ansia vital,
aroman tu amor y tus rezos...
Deja que la mustia soledad nos acompañe,
dejèmonos vagar; quiero sentir el acorde
de las espaldas, quiero que soples y deposites
tu beso en la nube fundida del amanecer.
La nebulosa azul te ama, te viste de rayos
puros. Extiende tu mano, posa tus estrellas,
abre tu mano en el òxigeno y en la rosa y ya vuela,
vuela, siempre, vuela...
abandonamos cenizas llenas y besos al ojo
de la tormenta.
Habíamos viajado entre los sueños
convergiendo en el leve peso vulnerable
mire de reojo el mundo incomprensible,
la opacidad interpuso la penosa sombra,
la ansiosa tonalidad, la condena falsa,
la condena irreal que te condena, eras
irreal y me complace; ser irreal, inconsistente...
inconsistentes módulos de algo incierto de
algo fatal que nos posee, de algo determinante
es ser inexistente... El tiempo del despertar no
está contigo ¿ adónde fue el rayo de tu poniente?
¿ adónde descansan tus muslos arcanos?
¿Adónde reposan las libélulas de manos
ansiosas? ¿ adónde, amor adónde?
Te hallo en los sonidos de las flautas y en
lo rápidos acordes pero déjame ir, déjame
perder en los escombros de las montañas...
Sobre las nubes reposas.
los pájaros y las cotorras lanzan chillidos,
unas hojas inesperadas brotan de la tierra
celeste, embriones fecundadores, ansia vital,
aroman tu amor y tus rezos...
Deja que la mustia soledad nos acompañe,
dejèmonos vagar; quiero sentir el acorde
de las espaldas, quiero que soples y deposites
tu beso en la nube fundida del amanecer.
La nebulosa azul te ama, te viste de rayos
puros. Extiende tu mano, posa tus estrellas,
abre tu mano en el òxigeno y en la rosa y ya vuela,
vuela, siempre, vuela...
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