Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Solía ser como la brisa fresca en las mañanas
el rostro no escondido para la gente
que pregunta cosas que no le corresponde.
Solía ser libertad en la luz y las sombras
brazaletes de emperatriz que brillaban en la pintura
y los pintalabios caros que anunciaban besos
de mi voz muy callada.
Solía ser como el ritmo de la noche
y la noticia de la llegada del mar a la orilla,
como las lunas nuevas que siguen clamando por las estrellas
para que éstas alumbren el camino de lo oculto.
Solía ser la que vestía siempre de blanco.
La que en transparencias y luminiscencias
andaba en las temáticas de los pintores nobles
de azúcar y licantropía.
Solía ser la musa de los poetas
la que una vez tenía poesía en la manos enamoradas
y el corazón llenito de ternura para dar.
Solía ser su vida,
solía ser Claridad.
el rostro no escondido para la gente
que pregunta cosas que no le corresponde.
Solía ser libertad en la luz y las sombras
brazaletes de emperatriz que brillaban en la pintura
y los pintalabios caros que anunciaban besos
de mi voz muy callada.
Solía ser como el ritmo de la noche
y la noticia de la llegada del mar a la orilla,
como las lunas nuevas que siguen clamando por las estrellas
para que éstas alumbren el camino de lo oculto.
Solía ser la que vestía siempre de blanco.
La que en transparencias y luminiscencias
andaba en las temáticas de los pintores nobles
de azúcar y licantropía.
Solía ser la musa de los poetas
la que una vez tenía poesía en la manos enamoradas
y el corazón llenito de ternura para dar.
Solía ser su vida,
solía ser Claridad.
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