Gustavo Morales
Poeta recién llegado
Solía ser la bendición de alguien… “solía.”
Ahora, no soy nada más que un recuerdo.
Tal vez alguna buena experiencia,
pero no una bendición.
Creo que solamente fui la diversión, extremista,
de alguien que buscaba llenar su momentánea soledad.
Ese vacío existencial que provoca muchas veces
nuestro corazón al no sentir la fragancia
exquisita, casi prohibida, provocada por el amor.
Pero, ¡Qué más da!
Hay que aceptar que a momentos,
somos eso,
ese ingrediente especial que,
llena el vacío,
de aquel que no sabe disfrutar
su momentánea soledad.
Ahora, no soy nada más que un recuerdo.
Tal vez alguna buena experiencia,
pero no una bendición.
Creo que solamente fui la diversión, extremista,
de alguien que buscaba llenar su momentánea soledad.
Ese vacío existencial que provoca muchas veces
nuestro corazón al no sentir la fragancia
exquisita, casi prohibida, provocada por el amor.
Pero, ¡Qué más da!
Hay que aceptar que a momentos,
somos eso,
ese ingrediente especial que,
llena el vacío,
de aquel que no sabe disfrutar
su momentánea soledad.