soliloquio de mi alma

pumuki

Poeta asiduo al portal
Grita fuerte en serenidad,
aulla como un lobo en la oscuridad
verborrea incontrolada
soliloquio de mi alma.

Rasga fuerte las sedas,
apuñala tu velo de tela
con fiereza y aprisa
el cuchillo de mi locura.

Besa las mieles oscuras
de tus paneles prohibidos
hinchándose mis labios
y quedando malheridos.

Llora gemidos amargos,
roncos, dolidos y entrecortados;
la pena asola mi ego
es la soga de mi castigo.

Suspira ardientes llamas
incandescentes; se inflama,
se incendia el témpano de hielo
de mi corazón resignado.

Acaricia los cabellos de un calvo
y baldío corazón empedrado;
sollozos pálidos de desconsuelo,
sueño incierto de mis adentros.

Muere agonizante, vivaracho,
dispuesto a no rendirse
pero a morir diganamente
es mi orgullo que muere acallado.

Letras perdidas y solas
en la algarabía de tinta
discurren confusas y acaban
el soliloquio de mi alma.
 
Grita fuerte en serenidad,
aulla como un lobo en la oscuridad
verborrea incontrolada
soliloquio de mi alma.

Rasga fuerte las sedas,
apuñala tu velo de tela
con fiereza y aprisa
el cuchillo de mi locura.

Besa las mieles oscuras
de tus paneles prohibidos
hinchándose mis labios
y quedando malheridos.

Llora gemidos amargos,
roncos, dolidos y entrecortados;
la pena asola mi ego
es la soga de mi castigo.

Suspira ardientes llamas
incandescentes; se inflama,
se incendia el témpano de hielo
de mi corazón resignado.

Acaricia los cabellos de un calvo
y baldío corazón empedrado;
sollozos pálidos de desconsuelo,
sueño incierto de mis adentros.

Muere agonizante, vivaracho,
dispuesto a no rendirse
pero a morir diganamente
es mi orgullo que muere acallado.

Letras perdidas y solas
en la algarabía de tinta
discurren confusas y acaban
el soliloquio de mi alma.

Toda la razón te asiste, en verdad el alma es tan abnegada que en ella podemos encuadrar lo mejor y lo pero que nos ocurre en las horas inciertas de nuestra vida, un placer leerte un abrazo
 
Grita fuerte en serenidad,
aulla como un lobo en la oscuridad
verborrea incontrolada
soliloquio de mi alma.

Rasga fuerte las sedas,
apuñala tu velo de tela
con fiereza y aprisa
el cuchillo de mi locura.

Besa las mieles oscuras
de tus paneles prohibidos
hinchándose mis labios
y quedando malheridos.

Llora gemidos amargos,
roncos, dolidos y entrecortados;
la pena asola mi ego
es la soga de mi castigo.

Suspira ardientes llamas
incandescentes; se inflama,
se incendia el témpano de hielo
de mi corazón resignado.

Acaricia los cabellos de un calvo
y baldío corazón empedrado;
sollozos pálidos de desconsuelo,
sueño incierto de mis adentros.

Muere agonizante, vivaracho,
dispuesto a no rendirse
pero a morir diganamente
es mi orgullo que muere acallado.

Letras perdidas y solas
en la algarabía de tinta
discurren confusas y acaban
el soliloquio de mi alma.

muy exelente escrito pumuki, muy atrapante y colmado de tantas imagenes deslimbrantes que desgarran al lector del asiento
saludos
by damian yiyo morro
 
Grita fuerte en serenidad,
aulla como un lobo en la oscuridad
verborrea incontrolada
soliloquio de mi alma.

Rasga fuerte las sedas,
apuñala tu velo de tela
con fiereza y aprisa
el cuchillo de mi locura.

Besa las mieles oscuras
de tus paneles prohibidos
hinchándose mis labios
y quedando malheridos.

Llora gemidos amargos,
roncos, dolidos y entrecortados;
la pena asola mi ego
es la soga de mi castigo.

Suspira ardientes llamas
incandescentes; se inflama,
se incendia el témpano de hielo
de mi corazón resignado.

Acaricia los cabellos de un calvo
y baldío corazón empedrado;
sollozos pálidos de desconsuelo,
sueño incierto de mis adentros.

Muere agonizante, vivaracho,
dispuesto a no rendirse
pero a morir diganamente
es mi orgullo que muere acallado.

Letras perdidas y solas
en la algarabía de tinta
discurren confusas y acaban
el soliloquio de mi alma.



muy buenas imagenes melancolia, tristeza que mas puedo decir me ha gustado bastante pasion.

un besote saty
 
Grita fuerte en serenidad,
aulla como un lobo en la oscuridad
verborrea incontrolada
soliloquio de mi alma.

Rasga fuerte las sedas,
apuñala tu velo de tela
con fiereza y aprisa
el cuchillo de mi locura.

Besa las mieles oscuras
de tus paneles prohibidos
hinchándose mis labios
y quedando malheridos.

Llora gemidos amargos,
roncos, dolidos y entrecortados;
la pena asola mi ego
es la soga de mi castigo.

Suspira ardientes llamas
incandescentes; se inflama,
se incendia el témpano de hielo
de mi corazón resignado.

Acaricia los cabellos de un calvo
y baldío corazón empedrado;
sollozos pálidos de desconsuelo,
sueño incierto de mis adentros.

Muere agonizante, vivaracho,
dispuesto a no rendirse
pero a morir diganamente
es mi orgullo que muere acallado.

Letras perdidas y solas
en la algarabía de tinta
discurren confusas y acaban
el soliloquio de mi alma.

Un poema muy triste, Pumuki. Ojalá esa triteza se convierta pronto en extasis.
Me gusta mas leerte poemas románticos o eróticos porque ahora me has contagiado la tristeza. Felicidades. Excelente poema, hija de la poesía. Es un placer leerte como siempre... Besos. Te quiero mucho.
 

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