marquelo
Negrito villero
Dos enigmas sobre tus labios
y la necesidad imperiosa
de verte al revés en los espejos.
Que no falte llegar la brisa,
agotada
para desbrochar tus huesos
y tus vestidos
en el desamparo
esclavizante de la vela.
El amor cae sobre las cabezas
como confite o arroces migrantes
cuando la mano hace todas
las señales de la Cruz para dejar pasar entre tus dientes
la gordura del pecado.
Y espanta a mi sexo
buscando
guarecerse en tu sexo respiratorio
cuando las palmeras
desesperadas
traen sus brisas
tocando las ventanas
Y yo te amo
como un alma de estampilla
pegada
a tu lengua lúdica con la que
el sexo se vuelve laberinto
Y declamas
con esa sonoridad nocturna
que tienen los grillos
para tocar las puertas
cae dulce
de los árboles
Y mis manos
y la necesidad imperiosa
de verte al revés en los espejos.
Que no falte llegar la brisa,
agotada
para desbrochar tus huesos
y tus vestidos
en el desamparo
esclavizante de la vela.
El amor cae sobre las cabezas
como confite o arroces migrantes
cuando la mano hace todas
las señales de la Cruz para dejar pasar entre tus dientes
la gordura del pecado.
Y tu cuerpo
se prende en la sabanasY espanta a mi sexo
buscando
guarecerse en tu sexo respiratorio
Y palpitante,
de madriguera invernalcuando las palmeras
desesperadas
traen sus brisas
tocando las ventanas
Y yo te amo
como un alma de estampilla
pegada
a tu lengua lúdica con la que
el sexo se vuelve laberinto
y sorpresa
Y tú me amas me aquietasY declamas
con esa sonoridad nocturna
que tienen los grillos
para tocar las puertas
y todos los oídos en su movimiento de traslación hacia tu boca
Cuando tu almacae dulce
de los árboles
Y mis manos
acarician tu desnudez de cerezas...