Cecilia Leiva Arangua
Poeta adicto al portal
SOLITARIO
Solitario, cual vagabundo dormido en las sombras,
sin ilusiones, sin sueños, sin esperanzas,
sin un aliento que estremezca el alma
No hay música en el cielo, no hay cánticos que traiga el viento,
todo se duerme en el firmamento
Ante tus ojos se apagan las estrellas en el cielo,
nada que estremezca el alma
Solitario, se duerme tu voz y tu grito de esperanza
ya no se hace escuchar el silencio te viene acompañar.
Por las noches, vagas sombras se dejan ver,
la oscuridad envuelve con su manto negro,
por el día; una quietud que exaspera,
y sol, que no te da abrigo,
una tierra que se quema y a ti sólo te entrega frío
Solitario, cual vagabundo dormido en sombras
un día; soñaste, reíste, cantaste al compás de la vida
su ritmo te llevaba y entre sus brazos danzabas
Ya de esto tanto tiempo ha pasado,
que ya de tu recuerdo se ha borrado.
Oh como quisiera estremecerte en esta vida
como si fueras un niño recién parido,
desprendieras de tu garganta un grito,
que rompiera el silencio
y abrazaras, fuertemente a la esperanza
Oh como quisiera estremecerte en esta vida
que escucharas conmigo, la música que viene del cielo
y los cánticos que trae el viento y ante tus ojos, volvieran a brillar las estrellas
Solitario, ven, dame la mano,
que esta noche se estremecerá tu alma, al despertar al firmamento
con el grito que nacerá de tu garganta
sin ilusiones, sin sueños, sin esperanzas,
sin un aliento que estremezca el alma
No hay música en el cielo, no hay cánticos que traiga el viento,
todo se duerme en el firmamento
Ante tus ojos se apagan las estrellas en el cielo,
nada que estremezca el alma
Solitario, se duerme tu voz y tu grito de esperanza
ya no se hace escuchar el silencio te viene acompañar.
Por las noches, vagas sombras se dejan ver,
la oscuridad envuelve con su manto negro,
por el día; una quietud que exaspera,
y sol, que no te da abrigo,
una tierra que se quema y a ti sólo te entrega frío
Solitario, cual vagabundo dormido en sombras
un día; soñaste, reíste, cantaste al compás de la vida
su ritmo te llevaba y entre sus brazos danzabas
Ya de esto tanto tiempo ha pasado,
que ya de tu recuerdo se ha borrado.
Oh como quisiera estremecerte en esta vida
como si fueras un niño recién parido,
desprendieras de tu garganta un grito,
que rompiera el silencio
y abrazaras, fuertemente a la esperanza
Oh como quisiera estremecerte en esta vida
que escucharas conmigo, la música que viene del cielo
y los cánticos que trae el viento y ante tus ojos, volvieran a brillar las estrellas
Solitario, ven, dame la mano,
que esta noche se estremecerá tu alma, al despertar al firmamento
con el grito que nacerá de tu garganta