Hay veces que a mitad de la noche,
despierto sobresaltado e inquieto,
es como si algo muy grande
se hubiese ido para siempre
y no logro contenerlo.
Hay veces que teniendo
como testigo a la celeste luna,
los sueños se transforman en travesías diurnas,
nocturnas o en ocasos buscando el gesto...
el brillo del esmalte reflejado allá... muy lejos.
Yo debí haber nacido,
no ahora que lo hermoso pende de un hilo...
sino en el siglo donde todo era bello
y se transitaba lento...
Hay veces que mis cantos
se escuchan un poco menos que el silencio,
es un gran escándalo lo que de mi garganta exclamo.
No debí haber nacido
en el mismo tiempo que vos,
sólo así hubiera sido libre
y en ninguna circunstancia despertaría sollozando.
despierto sobresaltado e inquieto,
es como si algo muy grande
se hubiese ido para siempre
y no logro contenerlo.
Hay veces que teniendo
como testigo a la celeste luna,
los sueños se transforman en travesías diurnas,
nocturnas o en ocasos buscando el gesto...
el brillo del esmalte reflejado allá... muy lejos.
Yo debí haber nacido,
no ahora que lo hermoso pende de un hilo...
sino en el siglo donde todo era bello
y se transitaba lento...
Hay veces que mis cantos
se escuchan un poco menos que el silencio,
es un gran escándalo lo que de mi garganta exclamo.
No debí haber nacido
en el mismo tiempo que vos,
sólo así hubiera sido libre
y en ninguna circunstancia despertaría sollozando.