Mariposa
Poeta fiel al portal
Aquí estás otra vez roca que me empuja al salto
del mar abierto de llanto
Un viento leve susurra como huracán
Y el salto inmediato, me deja otra vez sin vida.
Después de caer, las usuales horas voltean las manecillas del reloj
Se torna gris el sol
La lava de este volcán subió, subió, subió.
Y el desierto de cenizas es evidente
Cada segundo y cada milésima de este
La melodía de sombras arropadora, envolvente, perdió el control del volumen
Y se duplicó en cada medio que los oídos pudieran escuchar.