MaItE...!!!
Poeta recién llegado
¿Qué aprendí de ti, mi error favorito?
Aprendí que aquel que se a privado del dolor de la derrota
se ha privado del goce de la gloria.
Aprendí que todas esas frases del habla popular
tienen algo de mentira y algo de verdad
-Hay que tener cuidado con lo que deseas-, dicen algunos
Es que tanto deseé perderme entre tus brazos que no me he vuelto a hallar
-Lo que te causa dicha hoy, puede hacerte sufrir al día siguiente- ; alguna vez he oído
Pues si antes te invocaba a mis pensamientos
hoy solo quiero alejar de mi mente este maldito sentimiento
Y el más aplicable y certero a este irónico momento:
-uno no sabe lo que tiene hasta el día en que lo pierde-
Es que si fui yo quien dijo adiós, ¿por qué soy yo la que hoy te escribiendo?
Y a pesar de tener razón los proverbios sabios de los pueblos
en mí ya no hay más razón
que la amedrentante convicción
que sino te olvido no es porque no puedo
sino porque no quiero.
Y este amor es tan loco
que creo que estoy perdiendo
el juicio de poco en poco
porque a cada segundo el río del pasado
arrastra con su marea y deja a la deriva
tu recuerdo perfumado
Y por último me has enseñado
que la vida sin errores es insípida y nada ilustrativa
¿Cómo aprender a levantarse sin haberse resbalado?
¿Cómo descifrar los enigmas del corazón sin haberse enamorado?
Y ahora que te tengo aquí, justo al frente
no me atrevo a decir
lo que desde hace mucho he callado
y se está ahogando en mí
Debo tragar junto a mi saliva
las confesiones prescindidas
por la implacable realidad
que me dice que es muy tarde ya
para revivir el amor
que debí recordarlo aquel día
cuando dije adiós
que no hay razón para que me abras tu corazón
que mi amor se fue por la ventana
y el de otra por la puerta entró
Es mejor retirarme del campo de batalla
y rendirme con honor
que esperar cada mañana
encender un fuego
que hace mucho se extinguió
Y al final del camino
después de tanto llorar
hoy tan solo río
de este irónico destino
que me ha venido ha enseñar
que solo de errores se aprende a amar
Aprendí que aquel que se a privado del dolor de la derrota
se ha privado del goce de la gloria.
Aprendí que todas esas frases del habla popular
tienen algo de mentira y algo de verdad
-Hay que tener cuidado con lo que deseas-, dicen algunos
Es que tanto deseé perderme entre tus brazos que no me he vuelto a hallar
-Lo que te causa dicha hoy, puede hacerte sufrir al día siguiente- ; alguna vez he oído
Pues si antes te invocaba a mis pensamientos
hoy solo quiero alejar de mi mente este maldito sentimiento
Y el más aplicable y certero a este irónico momento:
-uno no sabe lo que tiene hasta el día en que lo pierde-
Es que si fui yo quien dijo adiós, ¿por qué soy yo la que hoy te escribiendo?
Y a pesar de tener razón los proverbios sabios de los pueblos
en mí ya no hay más razón
que la amedrentante convicción
que sino te olvido no es porque no puedo
sino porque no quiero.
Y este amor es tan loco
que creo que estoy perdiendo
el juicio de poco en poco
porque a cada segundo el río del pasado
arrastra con su marea y deja a la deriva
tu recuerdo perfumado
Y por último me has enseñado
que la vida sin errores es insípida y nada ilustrativa
¿Cómo aprender a levantarse sin haberse resbalado?
¿Cómo descifrar los enigmas del corazón sin haberse enamorado?
Y ahora que te tengo aquí, justo al frente
no me atrevo a decir
lo que desde hace mucho he callado
y se está ahogando en mí
Debo tragar junto a mi saliva
las confesiones prescindidas
por la implacable realidad
que me dice que es muy tarde ya
para revivir el amor
que debí recordarlo aquel día
cuando dije adiós
que no hay razón para que me abras tu corazón
que mi amor se fue por la ventana
y el de otra por la puerta entró
Es mejor retirarme del campo de batalla
y rendirme con honor
que esperar cada mañana
encender un fuego
que hace mucho se extinguió
Y al final del camino
después de tanto llorar
hoy tan solo río
de este irónico destino
que me ha venido ha enseñar
que solo de errores se aprende a amar