He caído en un profundo abismo,
llegado a mis niveles mínimos,
menospreciado los instintos,
y renegado de los propios sentidos.
He proferido insultante verbo;
quebrantado los preceptos,
ahogado los anhelos,
y desecho todo lo que había hecho.
Rompí los esquemas del deber ser,
aniquile sin remordimiento el ser,
corté la posibilidad de solución
y dí la espalda a cualquier redención.
Solo deje que te fueras;
que partieras con tu alma en condena,
salvándote así yo muriera de infortunio
del amar sin reserva este mi amor moribundo.
Sibelius