Entonces miró al cielo, y en su azul blanquecino vio correr recuerdos
lloró, ese llanto en disimulo,
que se aniquila con el pasar de los dedos para ser desapercibido.
Sin dejar de contemplar el firmamento
solo pensó en él y en Dios
Porque solo Él, solo Dios; como Juvenal en el amor en tiempos de cólera
"solo Dios sabe cuanto te quise"
lloró, ese llanto en disimulo,
que se aniquila con el pasar de los dedos para ser desapercibido.
Sin dejar de contemplar el firmamento
solo pensó en él y en Dios
Porque solo Él, solo Dios; como Juvenal en el amor en tiempos de cólera
"solo Dios sabe cuanto te quise"
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