Dedicado a mí....... solo a mí
entre calcetines y cobijas respiro,
a lo lejos una bolsa con un triste existir
se mueve por caricias del viento,
son botellas vacías las que renuncian al agua,
las lagrimas calientes
ya no resbalan por su cuerpo,
han dejado de ser lo que eran
antes de poder llegar a ser lo que son.
Platos sucios
y un ronco respirar de gato triste,
veo toallas secas,
tendidas
ya no son suaves como antes,
la aspereza de la vida
cada día las vuelve secas
con un corazón marchito,
golpes de pared,
rasgando el silencio
para cantarle ala vida
una pobre existencia en olvido
¡Vengan a mi recuerdos!
vengan para contemplarlos
ante un papel virgen,
que no tengo el sabor en la boca,
y las batallas perdidas ante la noche
se dejan ver por los estragos
de una taza de café medio llena
o medio vacía para aquellas bocas
que buscan siempre el por que,
de las cosas.
Es hora de la comida
y en mi no existe mas que vacío,
no hay hambre ni tristezas,
ni si quiera un pensamiento hilado al olvido,
todo se mueve tan lentamente
que podría decirse
que el tiempo conspiro a mí exilio,
soy ajeno a todos,
un observador tendido en el piso,
esperando el paso firme de hormigas.
Son las mañanas solteras,
los atardeceres sangrientos
y las noches viudas
las que me tiñen el pelo de un blanco olvido,
no estas,
no estoy,
no hay gotas de lluvia,
ni espuma marina
el mar dejo de serlo hace tiempo
entre recuerdos saboreo la sal marina dejada en lagrimas.
No hay collares palpitantes en el cielo,
la luna hoy no fue preñada de inspiración ,
los inmigrantes cruzan entre tinieblas
atentando con la residencia tranquila de mi inspiración,
hoy aun un complot contra mi alma,
no hay nada escrito
pero el traje melancólico de la pijama,
hoy me queda tan estrecho
que pago una deuda de suspiros
con un espeso sabor a hiel
Son las mentiras flacas,
las que me atormentan la vida,
esta vida junto al océano,
el paso de las lunas,
acariciando mis ojos,
se vuelve un escalofrío,
que me vuelve la piel femenina,
llena de sedas secas,
de tristes y alegres verdades,
ya no hay visitas elegantes
para un poeta deshonrado
por la mentira ajena,
ya no hay paso a sueños añejos,
la botella no se destapo ni se destapara
Definitivamente
estoy siendo seducido por las novelas,
mi viaje apasionado por la poesía a terminado,
son príncipes apasionados
los que reinan los caminos
y doncellas en apuros los que exigen mi destino,
ya no hay miserables recuentos de sueños,
ni ardientes
ni exigentes tratados,
aquellos que firmaba con la mano húmeda
por los nervios.
Se acabo todo, en un descuido de ayuno matutino,
no abra cobijas ni calcetas
hojas, ni lamentos
ni mentiras flacas ni gordas
la furia del paciente ingrato se ha acabado
la terapia con los sonidos nocturnos se esta terminando
la sangre se riega como miel en el pan
mañana será la hora de la despedida de este profesor
maestro en muertes,
estudiante de las vidas,
llego la jubilación...
En esta eterna ronda de bocas y dentaduras
se formo una raíz profunda
que no se puede remedir ni con uñas ni guantes,
los zapatos me quedan cortos para este andar,
seguramente el silencio que me rodea,
envolvió mi bosque premiado de respiración,
por que lentamente me hundo en una desesperación
nombrada por muchos desamor...
::
::Zent::
::
entre calcetines y cobijas respiro,
a lo lejos una bolsa con un triste existir
se mueve por caricias del viento,
son botellas vacías las que renuncian al agua,
las lagrimas calientes
ya no resbalan por su cuerpo,
han dejado de ser lo que eran
antes de poder llegar a ser lo que son.
Platos sucios
y un ronco respirar de gato triste,
veo toallas secas,
tendidas
ya no son suaves como antes,
la aspereza de la vida
cada día las vuelve secas
con un corazón marchito,
golpes de pared,
rasgando el silencio
para cantarle ala vida
una pobre existencia en olvido
¡Vengan a mi recuerdos!
vengan para contemplarlos
ante un papel virgen,
que no tengo el sabor en la boca,
y las batallas perdidas ante la noche
se dejan ver por los estragos
de una taza de café medio llena
o medio vacía para aquellas bocas
que buscan siempre el por que,
de las cosas.
Es hora de la comida
y en mi no existe mas que vacío,
no hay hambre ni tristezas,
ni si quiera un pensamiento hilado al olvido,
todo se mueve tan lentamente
que podría decirse
que el tiempo conspiro a mí exilio,
soy ajeno a todos,
un observador tendido en el piso,
esperando el paso firme de hormigas.
Son las mañanas solteras,
los atardeceres sangrientos
y las noches viudas
las que me tiñen el pelo de un blanco olvido,
no estas,
no estoy,
no hay gotas de lluvia,
ni espuma marina
el mar dejo de serlo hace tiempo
entre recuerdos saboreo la sal marina dejada en lagrimas.
No hay collares palpitantes en el cielo,
la luna hoy no fue preñada de inspiración ,
los inmigrantes cruzan entre tinieblas
atentando con la residencia tranquila de mi inspiración,
hoy aun un complot contra mi alma,
no hay nada escrito
pero el traje melancólico de la pijama,
hoy me queda tan estrecho
que pago una deuda de suspiros
con un espeso sabor a hiel
Son las mentiras flacas,
las que me atormentan la vida,
esta vida junto al océano,
el paso de las lunas,
acariciando mis ojos,
se vuelve un escalofrío,
que me vuelve la piel femenina,
llena de sedas secas,
de tristes y alegres verdades,
ya no hay visitas elegantes
para un poeta deshonrado
por la mentira ajena,
ya no hay paso a sueños añejos,
la botella no se destapo ni se destapara
Definitivamente
estoy siendo seducido por las novelas,
mi viaje apasionado por la poesía a terminado,
son príncipes apasionados
los que reinan los caminos
y doncellas en apuros los que exigen mi destino,
ya no hay miserables recuentos de sueños,
ni ardientes
ni exigentes tratados,
aquellos que firmaba con la mano húmeda
por los nervios.
Se acabo todo, en un descuido de ayuno matutino,
no abra cobijas ni calcetas
hojas, ni lamentos
ni mentiras flacas ni gordas
la furia del paciente ingrato se ha acabado
la terapia con los sonidos nocturnos se esta terminando
la sangre se riega como miel en el pan
mañana será la hora de la despedida de este profesor
maestro en muertes,
estudiante de las vidas,
llego la jubilación...
En esta eterna ronda de bocas y dentaduras
se formo una raíz profunda
que no se puede remedir ni con uñas ni guantes,
los zapatos me quedan cortos para este andar,
seguramente el silencio que me rodea,
envolvió mi bosque premiado de respiración,
por que lentamente me hundo en una desesperación
nombrada por muchos desamor...
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::Zent::
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