Cecilia Leiva Arangua
Poeta adicto al portal
SÓLO EL VIENTO
Sólo el viento puedo escuchar,
en esta noche de absoluta oscuridad,
ya nada puedo ver,
aunque mis ojos abiertos estén.
Sólo la brisa puedo oír y sentir
que se va apoderando de mí.
Va silbando una melodía
que suavemente me deja oír,
que con alegría me dice,
que mañana un nuevo día habrá para mí,
que la oscuridad que me envuelve
no volverá a existir,
que el sol en mi interior brillará
para que me sienta feliz.
Oh viento nocturno que bellas novedades en tu canto traes,
me quieres alegrar la vida
en esta noche triste y fría
y me sigues susurrando al oído,
que tenga calma,
que tengo que esperar a mañana,
que la luz que veré, será de un nuevo amanecer.
Oh tierno viento, que con tu canto me meces
y me cubres de esperanzas
invitándome a creer,
que aunque la oscuridad me envuelva
igual podré ver
Sólo el viento puedo escuchar,
en esta noche de absoluta oscuridad,
ya nada puedo ver,
aunque mis ojos abiertos estén.
Sólo la brisa puedo oír y sentir
que se va apoderando de mí.
Va silbando una melodía
que suavemente me deja oír,
que con alegría me dice,
que mañana un nuevo día habrá para mí,
que la oscuridad que me envuelve
no volverá a existir,
que el sol en mi interior brillará
para que me sienta feliz.
Oh viento nocturno que bellas novedades en tu canto traes,
me quieres alegrar la vida
en esta noche triste y fría
y me sigues susurrando al oído,
que tenga calma,
que tengo que esperar a mañana,
que la luz que veré, será de un nuevo amanecer.
Oh tierno viento, que con tu canto me meces
y me cubres de esperanzas
invitándome a creer,
que aunque la oscuridad me envuelva
igual podré ver