Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los pétalos de la rosa, eran maltratados por la corriente de aquel rio.
Y la niña sintió una tristeza que bordeaba el llanto.
Esa tristeza se convirtió en angustia, al ver como los pétalos eran arrancados
por las aguas, semejando gotas de sangre. Como los pétalos,
sus sentimientos eran llevados tan rápidamente,
hasta perderlos todos y allí solo quedaba ella.
Solo ella.
Y la niña sintió una tristeza que bordeaba el llanto.
Esa tristeza se convirtió en angustia, al ver como los pétalos eran arrancados
por las aguas, semejando gotas de sangre. Como los pétalos,
sus sentimientos eran llevados tan rápidamente,
hasta perderlos todos y allí solo quedaba ella.
Solo ella.