Adrian Correa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy tuve un sueño hermoso
y en el que alegre sonreías,
corríamos por el campo
y todo mi amor sentías.
Nos miramos a los ojos
y sentí al abrazarte,
tu voz dulce que decía
ya es hora de despertarte.
Vi una lágrima caer
justo sobre mi almohada,
haciéndome despertar
a esta vida desolada.
Desde que tú me dejaste
el dolor es absoluto,
mis días fueron cubiertos
de un triste color a luto.
Ahora espero las noches
y abrazado a mi almohada,
disfruto los dulces sueños
en los que encuentro a mi amada.
Última edición: