Lope
Poeta adicto al portal
Cielo despejado y mi mente nublada,
en esté día soleado me faltan palabras.
Pero tu mirada revive la inspiración
que tanto a mi corazón le hace falta.
Inspiración esta alta ya, sobre el monte,
no encuentro el fin de tu horizonte.
El norte se despliega hacia el sur de tu cadera
y mi brújula apunta hacia ti la noche entera.
Mis dedos se deslizan sobre tu pelo largo
y mis manos acarician tus brazos.
Si te necesitas algo dime yo me encargo,
seré tu Neruda, también tu Picasso.
En lo abstracto de las paredes, tu figura
y de tus labios emana una voz dulce.
Dices que me mas, dices que estás segura,
así es como mi mente enloquece.
Y caminas hacia mí despacio,
en este momento no hay tiempo, ni espacio,
no hay vació en esta alcoba sólo tú y yo
viajando directamente hacia el espacio.
En la luna nos quedamos recostados,
contamos las estrellas de mil en mil.
Mientras nos besamos lanzamos los dados,
sólo importas tú, sólo tú me importas a mí.
en esté día soleado me faltan palabras.
Pero tu mirada revive la inspiración
que tanto a mi corazón le hace falta.
Inspiración esta alta ya, sobre el monte,
no encuentro el fin de tu horizonte.
El norte se despliega hacia el sur de tu cadera
y mi brújula apunta hacia ti la noche entera.
Mis dedos se deslizan sobre tu pelo largo
y mis manos acarician tus brazos.
Si te necesitas algo dime yo me encargo,
seré tu Neruda, también tu Picasso.
En lo abstracto de las paredes, tu figura
y de tus labios emana una voz dulce.
Dices que me mas, dices que estás segura,
así es como mi mente enloquece.
Y caminas hacia mí despacio,
en este momento no hay tiempo, ni espacio,
no hay vació en esta alcoba sólo tú y yo
viajando directamente hacia el espacio.
En la luna nos quedamos recostados,
contamos las estrellas de mil en mil.
Mientras nos besamos lanzamos los dados,
sólo importas tú, sólo tú me importas a mí.
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