Solo me queda la palabra

penabad57

Poeta veterano en el portal
Es verdad, quizá podría haber sido distinto.

Yo soy yo como tú eres tú, y no ignoras
que un sólo suceso
ocurre entre dos instantes de tiempo.

Aquel golpe
se refugió en mi devenir para siempre.

Proseguí en el empeño de jugar(¿qué no es un juego,
salvo el dolor?)en los patios del álgebra,
en la memoria de lo intangible,
en el susurro de mi ansia juvenil.

No conocí otra razón que no fuera el discurso
de la inercia, libros desgastados que leí
en plazas solitarias,
el sol como un embrujo,
algunas veces tu estrépito
y el color divagando sobre las losas,
nimbándote de luz.

Fueron trozos de lluvia que desnudaron la piel,
correos que puse a volar
con palabras invisibles,
la muda transición del iris cuando un pensamiento
se ancla en la fe.

En mi habitación el día cambió su vestido,
las voces de la quietud hirieron el pedestal de la música
para que nadie vigilara el tránsito del silencio,
su imperio o su desdén.

¿Cuántos años así, perdido en lo oscuro,
en el miedo o en tu himen
como una cruz despoblada?

De lo más hondo surge la verdad,
entonces la ilusión
es un viaje que deslumbra
y convierte tu vida en licor,
letras o sueño.

Tanto que ya no eliges ser otro
porque deseas un vestigio que te nombre,
más allá del hoy, más allá de ti.

Que dure, mansamente, la palabra.
 
Es verdad, quizá podría haber sido distinto.

Yo soy yo como tú eres tú, y no ignoras
que un sólo suceso
ocurre entre dos instantes de tiempo.

Aquel golpe
se refugió en mi devenir para siempre.

Proseguí en el empeño de jugar(¿qué no es un juego,
salvo el dolor?)en los patios del álgebra,
en la memoria de lo intangible,
en el susurro de mi ansia juvenil.

No conocí otra razón que no fuera el discurso
de la inercia, libros desgastados que leí
en plazas solitarias,
el sol como un embrujo,
algunas veces tu estrépito
y el color divagando sobre las losas,
nimbándote de luz.

Fueron trozos de lluvia que desnudaron la piel,
correos que puse a volar
con palabras invisibles,
la muda transición del iris cuando un pensamiento
se ancla en la fe.

En mi habitación el día cambió su vestido,
las voces de la quietud hirieron el pedestal de la música
para que nadie vigilara el tránsito del silencio,
su imperio o su desdén.

¿Cuántos años así, perdido en lo oscuro,
en el miedo o en tu himen
como una cruz despoblada?

De lo más hondo surge la verdad,
entonces la ilusión
es un viaje que deslumbra
y convierte tu vida en licor,
letras o sueño.

Tanto que ya no eliges ser otro
porque deseas un vestigio que te nombre,
más allá del hoy, más allá de ti.

Que dure, mansamente, la palabra.
Muy profundo en el sentir...con una melodía nostálgica me parece percibir...Un abrazo ( el formato lo encuentro perfecto, se lee con fluidez)
 
Es verdad, quizá podría haber sido distinto.

Yo soy yo como tú eres tú, y no ignoras
que un sólo suceso
ocurre entre dos instantes de tiempo.

Aquel golpe
se refugió en mi devenir para siempre.

Proseguí en el empeño de jugar(¿qué no es un juego,
salvo el dolor?)en los patios del álgebra,
en la memoria de lo intangible,
en el susurro de mi ansia juvenil.

No conocí otra razón que no fuera el discurso
de la inercia, libros desgastados que leí
en plazas solitarias,
el sol como un embrujo,
algunas veces tu estrépito
y el color divagando sobre las losas,
nimbándote de luz.

Fueron trozos de lluvia que desnudaron la piel,
correos que puse a volar
con palabras invisibles,
la muda transición del iris cuando un pensamiento
se ancla en la fe.

En mi habitación el día cambió su vestido,
las voces de la quietud hirieron el pedestal de la música
para que nadie vigilara el tránsito del silencio,
su imperio o su desdén.

¿Cuántos años así, perdido en lo oscuro,
en el miedo o en tu himen
como una cruz despoblada?

De lo más hondo surge la verdad,
entonces la ilusión
es un viaje que deslumbra
y convierte tu vida en licor,
letras o sueño.

Tanto que ya no eliges ser otro
porque deseas un vestigio que te nombre,
más allá del hoy, más allá de ti.

Que dure, mansamente, la palabra.
Son tantas las imágenes que se despliegan que podrías darle vida a cada una de ellas de manera independiente. Un placer de lectura. Un abrazo, penabad.
 
Es verdad, quizá podría haber sido distinto.

Yo soy yo como tú eres tú, y no ignoras
que un sólo suceso
ocurre entre dos instantes de tiempo.

Aquel golpe
se refugió en mi devenir para siempre.

Proseguí en el empeño de jugar(¿qué no es un juego,
salvo el dolor?)en los patios del álgebra,
en la memoria de lo intangible,
en el susurro de mi ansia juvenil.

No conocí otra razón que no fuera el discurso
de la inercia, libros desgastados que leí
en plazas solitarias,
el sol como un embrujo,
algunas veces tu estrépito
y el color divagando sobre las losas,
nimbándote de luz.

Fueron trozos de lluvia que desnudaron la piel,
correos que puse a volar
con palabras invisibles,
la muda transición del iris cuando un pensamiento
se ancla en la fe.

En mi habitación el día cambió su vestido,
las voces de la quietud hirieron el pedestal de la música
para que nadie vigilara el tránsito del silencio,
su imperio o su desdén.

¿Cuántos años así, perdido en lo oscuro,
en el miedo o en tu himen
como una cruz despoblada?

De lo más hondo surge la verdad,
entonces la ilusión
es un viaje que deslumbra
y convierte tu vida en licor,
letras o sueño.

Tanto que ya no eliges ser otro
porque deseas un vestigio que te nombre,
más allá del hoy, más allá de ti.

Que dure, mansamente, la palabra.
Nada mejor que quede a perderla


Grato leertr
 
Es verdad, quizá podría haber sido distinto.

Yo soy yo como tú eres tú, y no ignoras
que un sólo suceso
ocurre entre dos instantes de tiempo.

Aquel golpe
se refugió en mi devenir para siempre.

Proseguí en el empeño de jugar(¿qué no es un juego,
salvo el dolor?)en los patios del álgebra,
en la memoria de lo intangible,
en el susurro de mi ansia juvenil.

No conocí otra razón que no fuera el discurso
de la inercia, libros desgastados que leí
en plazas solitarias,
el sol como un embrujo,
algunas veces tu estrépito
y el color divagando sobre las losas,
nimbándote de luz.

Fueron trozos de lluvia que desnudaron la piel,
correos que puse a volar
con palabras invisibles,
la muda transición del iris cuando un pensamiento
se ancla en la fe.

En mi habitación el día cambió su vestido,
las voces de la quietud hirieron el pedestal de la música
para que nadie vigilara el tránsito del silencio,
su imperio o su desdén.

¿Cuántos años así, perdido en lo oscuro,
en el miedo o en tu himen
como una cruz despoblada?

De lo más hondo surge la verdad,
entonces la ilusión
es un viaje que deslumbra
y convierte tu vida en licor,
letras o sueño.

Tanto que ya no eliges ser otro
porque deseas un vestigio que te nombre,
más allá del hoy, más allá de ti.

Que dure, mansamente, la palabra.
Aquellos trozos quedaron como una honda verdad, las ilusiones son todavia
aromas em esas invertebradas formas donde la razon es pura representacion
de ella, allá y aqui para enmarcar esas letras todavia presentes para
traducir ese amor que se siente. excelente. saludos de luzyabsenta
 
Aquellos trozos quedaron como una honda verdad, las ilusiones son todavia
aromas em esas invertebradas formas donde la razon es pura representacion
de ella, allá y aqui para enmarcar esas letras todavia presentes para
traducir ese amor que se siente. excelente. saludos de luzyabsenta
Gracia, LUZYABSENTA, por la lectura y la amabilidad del comentario. Un abrazo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba