Fingal
Poeta adicto al portal
Así y todo, si te enamoras de una fantasía nunca conocerás a una mujer real a quien puedas amar "en vivo y en directo". Creo que tenderás a comparar (inevitablemente) la realidad con un ideal que sólo existe en tu imaginación. El fantasear no tiene por qué llevar implícito algo malo en si mismo, pero todo tiene un límite: en ocasiones se nos escapa de las manos y puede que llegue un momento en el que sea imposible distinguir lo irreal lo de cotidiano, que no nos satisface tanto.
Creo que una vez sí me enamoré claramente de la mujer real, pero la cosa no salió bien. Hoy por hoy, creo que si no conozco a una mujer real a quien amar, no es por mis fantasías, sino porque llevo una vida en la que prácticamente no entran personas nuevas. Pero sí pones el dedo en el centro de la verdad cuando dices que comparo la realidad con el ideal y eso podría llevarme a esperar más allá de lo razonable en una hipotética relación y a una cierta desilusión. Si surge la situación, procuraré no olvidarme de esta conversación.