emiliovicencio
Poeta recién llegado
Di algo…
“Te odio…
Ven…
Gracias”…
Cualquier cosa…
No te quedes callada…
Di algo…
O no digas nada…
Mírame a los ojos…
Derrama una gota del vaso del silencio que se ha llenado ya…
Déjame ver los tuyos…
Ábrelos… como la ventana de par en par…
Mirando al horizonte…
Déjame contemplarlos…
Llenarme de ellos…
Déjame ver si me encuentro en ellos…
En un repentino vistazo…
En un recuerdo…
Quiero tenerlos cerca…
Muy cerca…
Pasearme en ellos…
Mecerme en sus pestañas cual columpio en el viejo árbol…
Déjame besar tus ojos…
Hacer el amor con ellos…
Perderme dentro de tu serena mirada…
No digas nada…
No hables…
Mírame y entra conmigo al espacio sideral de tus ojos…
Perdámonos la vida en la tierra…
Disfrutemos la travesía de navegar en las aguas cristalinas de tus corneas…
No digas nada…
Solo…
Mírame…
“Te odio…
Ven…
Gracias”…
Cualquier cosa…
No te quedes callada…
Di algo…
O no digas nada…
Mírame a los ojos…
Derrama una gota del vaso del silencio que se ha llenado ya…
Déjame ver los tuyos…
Ábrelos… como la ventana de par en par…
Mirando al horizonte…
Déjame contemplarlos…
Llenarme de ellos…
Déjame ver si me encuentro en ellos…
En un repentino vistazo…
En un recuerdo…
Quiero tenerlos cerca…
Muy cerca…
Pasearme en ellos…
Mecerme en sus pestañas cual columpio en el viejo árbol…
Déjame besar tus ojos…
Hacer el amor con ellos…
Perderme dentro de tu serena mirada…
No digas nada…
No hables…
Mírame y entra conmigo al espacio sideral de tus ojos…
Perdámonos la vida en la tierra…
Disfrutemos la travesía de navegar en las aguas cristalinas de tus corneas…
No digas nada…
Solo…
Mírame…