Rodriigo A.C.
Poeta recién llegado
Que grande es mi razón afana
A dar tendencia a quedarme solo
Que poco a poco se acrezca el abismo
Y ver a la soledad como de mí se avala.
Y es, que me canse de hablar de despecho
Pero hacer, ¿Qué es lo que puedo yo?
Si no, mirarme frívolo al espejo
Y observarme con un poco de desprecio
Y poco a poco atarme sordo y ciego
A una terrible ilusión.
Ojos de plena hermosura
Cuerpo a tallaje en perfección
Desvaría mi mente sin fortuna
Raíces que causan este desamor.
Que tus desdenes a mí me encantan
Y entre ellos no alcanzo a ver
Pues que difícil me es entender
El desprecio y desdicha
Y solo ahora empiezo a comprender
Que tú nunca, nunca serás mía.
A dar tendencia a quedarme solo
Que poco a poco se acrezca el abismo
Y ver a la soledad como de mí se avala.
Y es, que me canse de hablar de despecho
Pero hacer, ¿Qué es lo que puedo yo?
Si no, mirarme frívolo al espejo
Y observarme con un poco de desprecio
Y poco a poco atarme sordo y ciego
A una terrible ilusión.
Ojos de plena hermosura
Cuerpo a tallaje en perfección
Desvaría mi mente sin fortuna
Raíces que causan este desamor.
Que tus desdenes a mí me encantan
Y entre ellos no alcanzo a ver
Pues que difícil me es entender
El desprecio y desdicha
Y solo ahora empiezo a comprender
Que tú nunca, nunca serás mía.