alejandro navarro
Poeta recién llegado
Escribo una poesía,
mientas desfigurando a la soledad
te encuentro frente a mí,
el triste silencio se ha quebrantado
al escuchar un ¡te amo! de tus labios,
puedo tocar de tus manos
recorrer tu piel con mis ojos,
suavemente cerrando los parpados
respiro del aroma que emana de ti.
Me pierdo en las notas
de aquel delicado piano,
te tomo de la cintura suavemente
y lentamente te apego a mi.
Puedo danzar esta noche
¡Lo puedo hacer!
al compás de que tus labios
apagan mi sed,
cuan en el recocer
se habían secado
por el desierto de este triste andar.
Déjame dormir esta noche
bajo las sabanas de seda,
llévame junto a ti
en ese sueño del cual hablas,
del cual dictas a mi corazón,
Del cual las palabras aun teñidas de amor
pueden vislumbrar.
Mantenme por esta noche cobijado entre tus brazos,
ya que los fríos me habrían derrotado,
hoy solo quiero estar junto a ti,
solo por esta noche,
mañana quizás sea tarde.
Apaga la luz,
que solo basta contemplar los destellos de la luna
y las de tus pupilas parpadeantes
como dos luceros
que resguardan mis senderos,
mantén quieto tu mirar,
mientras mis ojos comienzan a descansar
y a penetrar como el suave viento
por las rendijas de tu mirar.
¡Deja que solo quede rendido por esta noche!
¡cual batalla glorifica nuestras almas!,
déjame ser el vencido
por esta noche,
¡solo por esta noche
que mañana habré partido
a la cruel batalla,
que la realidad no detiene!.
mientas desfigurando a la soledad
te encuentro frente a mí,
el triste silencio se ha quebrantado
al escuchar un ¡te amo! de tus labios,
puedo tocar de tus manos
recorrer tu piel con mis ojos,
suavemente cerrando los parpados
respiro del aroma que emana de ti.
Me pierdo en las notas
de aquel delicado piano,
te tomo de la cintura suavemente
y lentamente te apego a mi.
Puedo danzar esta noche
¡Lo puedo hacer!
al compás de que tus labios
apagan mi sed,
cuan en el recocer
se habían secado
por el desierto de este triste andar.
Déjame dormir esta noche
bajo las sabanas de seda,
llévame junto a ti
en ese sueño del cual hablas,
del cual dictas a mi corazón,
Del cual las palabras aun teñidas de amor
pueden vislumbrar.
Mantenme por esta noche cobijado entre tus brazos,
ya que los fríos me habrían derrotado,
hoy solo quiero estar junto a ti,
solo por esta noche,
mañana quizás sea tarde.
Apaga la luz,
que solo basta contemplar los destellos de la luna
y las de tus pupilas parpadeantes
como dos luceros
que resguardan mis senderos,
mantén quieto tu mirar,
mientras mis ojos comienzan a descansar
y a penetrar como el suave viento
por las rendijas de tu mirar.
¡Deja que solo quede rendido por esta noche!
¡cual batalla glorifica nuestras almas!,
déjame ser el vencido
por esta noche,
¡solo por esta noche
que mañana habré partido
a la cruel batalla,
que la realidad no detiene!.