Sólo pretendo formar parte del paisaje,
que me saluden cuando me vean pasar,
mantener una conversación en el bar
con cualquiera que cruce la puerta,
y dejar siempre mi casa abierta
sin temor al intruso ni miedo al pillaje.
Sólo aspiro a no hacer daño con intención,
ni juzgar sin conocer a quien es diferente,
-y me esfuerzo aunque es difícil abrir la mente-
devolver la amistad sin fingir
promesas que no voy a cumplir,
que con sinceridad me invite el anfitrión.
que me saluden cuando me vean pasar,
mantener una conversación en el bar
con cualquiera que cruce la puerta,
y dejar siempre mi casa abierta
sin temor al intruso ni miedo al pillaje.
Sólo aspiro a no hacer daño con intención,
ni juzgar sin conocer a quien es diferente,
-y me esfuerzo aunque es difícil abrir la mente-
devolver la amistad sin fingir
promesas que no voy a cumplir,
que con sinceridad me invite el anfitrión.